Salud mental: entre los derechos escritos y la realidad diaria

España firmó en la ONU un modelo de salud mental basado en derechos humanos.

La pregunta es:

👉 ¿lo estamos aplicando realmente en nuestras calles?

En 2008, España ratificó la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU.

Esto implica reconocer:

• La autonomía de las personas. • El derecho a participar en las decisiones sobre su tratamiento. • La inclusión comunitaria. • La reducción de prácticas coercitivas e involuntarias.

Sin embargo, la propia Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026 reconoce importantes dificultades para trasladar estos principios a la práctica diaria.

Seguimos teniendo un modelo excesivamente hospitalocentrista, con recursos comunitarios insuficientes y una coordinación limitada entre salud mental, servicios sociales y red comunitaria.

Mientras tanto, otros países llevan años desarrollando modelos complementarios basados en:

✔ Peer Support y apoyo entre iguales. ✔ Mental Health Support Workers. ✔ Equipos comunitarios multidisciplinares. ✔ Atención informada por el trauma. ✔ Alternativas al ingreso psiquiátrico tradicional. ✔ Participación activa de usuarios y familias.

La salud mental no puede sostenerse únicamente desde la medicalización o la gestión de crisis agudas.

Necesitamos fortalecer:

🔹 El tejido comunitario.

🔹 La prevención.

🔹 La escucha activa.

🔹 El acompañamiento humano.

El reto no es solo sanitario.

Es social, cultural y político.

Quizá ha llegado el momento de preguntarnos si estamos construyendo sistemas centrados en la recuperación…

o sistemas centrados únicamente en contener síntomas.

𝗟𝗮 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼.

Y los derechos no deberían quedarse en documentos internacionales.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.